Viajes I: Selva Negra, Colonia y Aachen
Aprovechando un pequeño hueco en la recta final del desarrollo del proyecto de investigación, escribo este post (con bastante retraso) sobre mis vacaciones en el mes de Agosto. Mi mujer y yo decidimos darnos un paseo por la Selva Negra y alrededores, aprovechando la ocasión para hacer una visita a un par de amigos alemanes. El viaje completo incluyó un circuito por la Selva Negra, de noreste a suroeste (empezando en Stuttgart y acabando en Friburgo), y un viaje express a Colonia y Aachen (Aquisgrán).

La ruta por la Selva Negra (die Schwarzwald, en alemán) era un Fly & Drive, en donde compras todo el pack, que incluye los viajes en avión, las estancias en hoteles y un coche de alquiler. Tienes una hoja con la dirección del hotel donde tienes que dormir ese día, y tú te las apañas para llegar con el coche. De esta manera tienes total libertad para moverte por donde quieras. Siempre que llegues al hotel antes de las nueve de la noche, claro, porque si llegas más tarde ya no te dan de cenar en ningún sitio. En las ciudades, más o menos puedes comer o cenar a la hora que te apetezca, pero en la Alemania rural, si no entras por la puerta del local a las 20:50, o te haces unos bocadillos, o te toca irte a cenar cerveza al pub (que no es tan mala opción, tampoco :D). Respecto a la cerveza, además, cada pueblo o localidad tiene la suya propia, algunas hechas allí, otras más bien de la región en general, y todas buenísimas y en generosas cantidades.

Una cosa que nos llamó la atención es que hay muy pocos turistas. De hecho, creo que casi todos los turistas que encontramos eran o españoles, o alemanes jubilados. Hablando de esto con un autóctono, nos comentó que la juventud alemana no es mucho de hacer turismo dentro de su país, sino de irse todos fuera.

El viaje nos gustó mucho, en sus dos vertientes: la rural (los pueblos de la Selva Negra, como Sasbachwalden, Oberwolfach, Gernsbach, los lagos como el Titisee, el Mummelsee y el Schluchsee), y la cosmopolita, especialmente Friburgo (Freiburg), con su centro peatonal y su impresionante catedral gótica, y Aachen (Aquisgrán), la residencia del emperador Carlomagno, con su catedral de planta octogonal con mosaicos de estilo bizantino, y su singular tesoro que incluye, entre otras piezas, la cruz de Lothair, recubierta de oro y plata con incrustaciones de piedras preciosas.

Si queréis ver más fotos de Alemania y la Selva Negra, en mi página en Flickr hay una selección de fotos de este viaje.
4 Comments:
¡Pues tiene super buena pinta!! Madre mía, lo de los viajes es unagobio,hay tanto para ver...
Kiko y yo estuvimos intentando irnos este puente de Noviembre a Colonia y Dusseldorf, ya que una típica mujer-hablo-a-mi-compañera-de-asiento-de-avión me contó que estaba chulo, ¿las visitasteis? (nosotros nos quedamos con las ganas, no se puede viajar en los puentes a no ser que reserves 3 meses antes!!)
Estuvimos en Colonia un par de días, pero quitando la catedral, la ciudad no nos gustó tanto. Tiene tres o cuatro lugares interesantes para ver, incluyendo el paseo por el Rhin, la zona del Ayuntamiento y el barrio antiguo, lleno de restaurantes; el resto es una ciudad ruidosa y con mucha suciedad en las calles.
Pues yo de Colonia tengo buen recuerdo. Igual no tiene demasiada justificación, porque ahora mismo "visualmente" sólo me acuerdo de la catedral. Bueno, y de que salimos por allí de juerga y nos echaron de un garito por...¡no consumir! Ains, que joven era...
Emilio, que español: Echados por no consumir :-)
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