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Qué hacemos con Manolo?

Anotado por GranLePep

Ayer, en el marco de lo que podríamos definir como un día horribilis en el trabajo, me encontré una sorpresita al llegar a mi coche. Pues bien, resulta que aquí, en mi universidad, existe la sana costubre de marcar los coches mal aparcados con una molesta pegatinita imposible de quitar del cristal sin romper. Yo, como andaluz desordenado que soy, tengo la fea costumbre de intentar encontrar un aparcamiento adecuado para mi vehículo. Efectivamente, ayer como cualquier día, dejé mi coche perfectamente aparcado. Sin embargo, allí estaba. No lo podía creer: LA PEGATINA. Mi primera reacción fue mirar furibundo de un lado a otro, buscando algún objetivo sospechoso de llevar uniforme y una carterita llena de pegatinas. En un segundo y más reflexivo movimiento, me centré en la observación del elemento en cuestión. La pegatina parecía estar algo deteriorada por los bordes. Un análisis más pormenorizado me llevó a darme cuenta de que la matrícula escrita en la pegatina NO ERA LA MÍA. Entonces lo entendí. Algún hijo de su madre, llamémoslo manolo (en vez de X), después de dejar su coche en segunda fila con el típico desparpajo con el que se hace en ésta nuestra ciudad, había despegado cuidadosamente la pegatina de su coche para después, en un acto de humor sin parangón, pegársela al mío. No lo podía creer. Y lo mejor: HABÍA DEJADO SU MATRÍCULA EN LA PEGATINA. Pues bien, tras este relato espeluznante, escribo en este blog (destinado, sin duda, a temas más elevados) para pedir la opinión popular sobre un tema que nos concierne a todos y que es común en nuestro día a día: LA VENGANZA. ¿Qué hacer ahora?. Lo único que se me ocurre es buscar el coche del susodicho manolo y esperar a que llegue. Entonces nos enzarzaríamos en una batalla de insultos hasta el ocaso. El problema de esto es que, tras un período de reflexión, preferiría evitar el enfrentamiento directo, que sólo en algunos pocos casos podría estar justificado (en concreto, cuando el tío o tía es más pequeño y delgadito que uno mismo). Mi pregunta es ¿Qué hacer ahora? cómo vengarme del conductor del coche con matrícula 3024??. Sugerencias son bienvenidas. Absténganse nobles de corazón.

5 Comments:

17/11/06 09:34: Blogger Carlos said...  

Yo creo que lo mejor es el ojo por ojo, diente por diente. Yo tengo unos folios de pegatinas de sobres (Las pegatinas en las que se pone la dirección y el nombre del destinatario). Una vez encontrado el coche con una hoja de estas puedes pegarle 8 o 10 pegatinas distribuidas por los cristales en las que hayas escrito con el ordenador (para ahorrar faena) cualquier improperio y/o explicación de la faena. Si quieres varias hojas por mí no hay problema.

Suerte con la búsqueda, estamos contigo

17/11/06 10:11: Blogger Nachete said...  

Cabronada por cabronada. Ese debe ser un reincidente, luego debe aparcar por la misma zona todos los días. Apúntate la matrícula y cuando algún día lo localices, o bien aplicas el método Carlos (el método elegante) o bien le jodes el espejo retrovisor (el método cabrón).

17/11/06 10:13: Blogger Angelillo said...  

Ese heavy...

17/11/06 10:54: Anonymous Anónimo said...  

Yo le esclafaría un huevo cada día.

17/11/06 11:09: Blogger sergiolopanolo said...  

La propuesta de Carlos creo que resulta la más acertada, pero con un pequeño detalle: la selección del lugar donde se pone la pegatina;-)... Mi propuesta de distribución es: 1- Ángulo de visión de los dos espejos retrovisores (es decir, en la ventanilla, justo donde se encuentra el ángulo de visión).
2- Depósito de gasolina.
3- Juntas de las ventanillas (es decir, mitad de la pegatina en la chapa y la otra mitad en el cristal).
4- Etc...Libera la imaginación.

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